La NASA estudia volver a volar el SR-71, el avión de serie más rápido de la historia

Universo Actual · 5 min de lectura
SR-71 Blackbird volando sobre las nubes
Foto: James St. John / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

La NASA ha retirado de su exposición el SR-71 Blackbird número 844 y, según la prensa especializada, estudia si puede volver a volar 27 años después. La agencia no lo ha confirmado.

En este artículo

Qué ha pasado con el SR-71 de la NASA

Un avión que lleva 27 años sin volar ha desaparecido de su sitio. El SR-71A con el número 844, el último Blackbird construido y el último que voló, estaba expuesto al aire libre en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA, en la base de Edwards (California). Según imágenes de satélite citadas por The Aviationist, no está en su lugar al menos desde el 17 de mayo de 2026.

Avión SR-71 Blackbird negro y alargado en una pista
Un SR-71 Blackbird, el avión espía de Lockheed capaz de volar a más de tres veces la velocidad del sonido. · Foto: USAF / Judson Brohmer / Wikimedia Commons (Public domain)

La revista especializada Aviation Week informó de que la NASA lo trasladó a un hangar para inspeccionarlo y de que ha contactado con antiguos miembros del programa para estudiar si puede volver a volar. La agencia se ha limitado a decir que no tiene más información que compartir.

El avión de serie más rápido que se ha construido

El SR-71 voló por primera vez el 22 de diciembre de 1964 y lo diseñó el equipo de Clarence «Kelly» Johnson en los talleres secretos de Lockheed. Según la ficha oficial de la NASA, los Blackbird siguen siendo los aviones de producción más rápidos y que más alto han volado. Estaban pensados para ir a Mach 3,2, más de tres veces la velocidad del sonido (unos 3.540 kilómetros por hora), y a unos 25.900 metros de altura.

Detalle de la toma de aire y el cono delantero de un motor del SR-71
Las tomas de aire con cono móvil del SR-71 generaban la mayor parte del empuje a Mach 3. · Foto: NASA Armstrong Flight Research Center / NASA/Jim Bean / Wikimedia Commons (Public domain)

Para soportar el calor del rozamiento con el aire, se fabricó casi entero en titanio: su piel superaba los 300 °C en vuelo sostenido. Sus dos motores J58 tenían un truco: a Mach 3, menos del 20 % del empuje lo daba el motor; el resto lo generaban la toma de aire y un cono móvil que hacían funcionar el conjunto como un estatorreactor, un motor sin piezas giratorias que aprovecha la propia velocidad para comprimir el aire.

Conviene un matiz sobre los titulares que lo llaman «el avión tripulado más rápido de la historia»: la NASA habla de avión de producción, es decir, fabricado en serie. Algunos aviones cohete experimentales fueron más rápidos.

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Por qué interesa a la NASA

No sería la primera vez que la NASA lo usa para investigar. El 844 llegó al centro Dryden, hoy Armstrong, en 1990 y voló como laboratorio hasta el 9 de octubre de 1999. Sirvió para estudiar cómo reducir el estampido sónico, probar sensores láser y hasta hacer de satélite de pruebas para la red de telefonía Iridium.

El actual administrador de la NASA, Jared Isaacman, mostró en septiembre una diapositiva titulada «Reconstruyendo nuestra cartera de aviones X» con una silueta parecida a la del Blackbird. Preguntado si era un SR-71, no lo confirmó, pero dijo que la agencia vuelve al negocio de «volar alto y rápido». Tim Conners, exingeniero de propulsión del programa, cree que el objetivo sería usarlo como banco de pruebas de motores de alta velocidad, según The War Zone. Es su interpretación, no un plan oficial.

Lo que no se sabe todavía

La NASA no ha confirmado que exista un programa para devolverlo al vuelo ni ha dado fecha. Los obstáculos son enormes. Según Conners, se ha hecho la inspección visual, pero no se ha encendido ningún sistema, y los motores J58 probablemente no sirven tras décadas parados. Además, su combustible especial, el JP-7, dejó de usarse: las últimas reservas se quemaron en 2002.

Conners le da un 25 % de probabilidades de volver a volar y calcula que harían falta varios años. Hace dos décadas, reactivar un SR-71 se estimó en 40 a 45 millones de dólares, y hoy sería más difícil. También es posible que la NASA solo quiera conservarlo o inspirarse en él para un avión nuevo, como apunta Xataka.

El siguiente paso, según Conners, serían las pruebas con energía externa para comprobar sus sistemas. Hasta que la NASA hable, el regreso del Blackbird es una posibilidad, no un plan.

Fuentes consultadas (5)
  • NASA NASA Facts: SR-71 Blackbird
  • The Aviationist Is An SR-71 Blackbird Returning to Flight 27 Years Later?
  • The War Zone Former SR-71 Engineer Talks NASA's Blackbird Revival Program
  • Interesting Engineering NASA quietly explores return to flight for historic SR-71A Blackbird
  • Xataka Resucitar el SR-71 Blackbird suena a locura