
«Costar un ojo de la cara» significa que algo es carísimo: que su precio es excesivo o que el gasto fue enorme. La historia más repetida dice que la inventó Diego de Almagro, el conquistador que perdió un ojo, pero ningún documento conocido lo confirma.
En este artículo
¿Qué quiere decir exactamente que algo cuesta un ojo de la cara?
El diccionario de la Real Academia Española recoge la locución como «costar algo los ojos, o un ojo, de la cara» y la define así: «Ser excesivo su precio, o mucho el gasto que se ha tenido en ello», según reproduce Muy Interesante. Es una expresión coloquial: se usa en una conversación, no en un informe.

La idea es sencilla. Un ojo no se puede reponer, así que pagar con él sería pagar lo máximo posible. Por eso la frase no se limita al dinero: también se dice de algo que exigió mucho esfuerzo, tiempo o sacrificio.
Tiene varias formas. Además de «un ojo», se oye «los ojos de la cara», que también admite el diccionario académico. Hay una versión todavía más exagerada, «costar un ojo de la cara y parte del otro», y un sinónimo con historia propia, «costar un Perú», que recoge Wiktionary junto a la anterior.
- «El arreglo del coche me costó un ojo de la cara».
- «Las entradas para el concierto cuestan los ojos de la cara».
- «Sacar adelante el proyecto nos costó un ojo de la cara y parte del otro».
¿De verdad la dijo Diego de Almagro?
La versión que más circula tiene un protagonista concreto. Diego de Almagro, socio de Francisco Pizarro en la conquista del Perú, perdió un ojo durante la primera expedición hacia el sur, en 1524-1525, alcanzado por un arma indígena, según la World History Encyclopedia. Hasta aquí, el episodio está bien establecido.
El problema empieza con la frase. Según el relato, Almagro se quejó ante el rey de que defender los intereses de la Corona le había costado «un ojo de la cara», y de ahí pasó al habla común. La columna de Carlos Páez de la Torre en La Gaceta cuenta, a partir del autor Carlos Jiménez Climent, que fueron sus soldados quienes empezaron a decir «me cuesta un ojo de la cara». El propio columnista lo plantea como algo «muy posible», no como un hecho.
Ninguna de las fuentes consultadas que cuentan esta historia cita la carta, el archivo o el cronista donde Almagro habría escrito o dicho esa frase. Tampoco coinciden en los detalles: unas hablan de flecha y otras de jabalina, y la fecha va de septiembre de 1524 a la campaña de Cajamarca, que fue años después.
Lo comprobado y lo que solo se cuenta
Para separar una cosa de la otra, este es el estado de cada pieza de la historia según las fuentes consultadas:
| Afirmación | ¿Está documentada? |
|---|---|
| Almagro perdió un ojo en combate hacia 1524-1525 | Sí, lo recogen sus biografías |
| Almagro dijo o escribió «me ha costado un ojo de la cara» | No se cita ninguna carta ni documento |
| La frase nació de esa queja | Es una hipótesis de divulgación |
| Expresiones casi iguales existen en francés, portugués e italiano | Sí, con registros escritos |
Que la herida sea real no convierte la anécdota en el origen de la frase. No sería el primer dicho con un origen atractivo y sin respaldo: pasó con el falso origen de «salvado por la campana» y los ataúdes con campanilla.
La misma imagen en otros idiomas
El dato que más pesa contra la explicación de un único episodio está fuera del español. En francés se dice «coûter les yeux de la tête», costar los ojos de la cabeza. Según La langue française, su primer registro escrito es de 1827, en los Proverbes dramatiques de Théodore Leclercq, y después la usaron Balzac, Victor Hugo en Los miserables, George Sand y Alphonse Daudet.
En portugués existe «custar os olhos da cara» y en italiano, «costare un occhio». Que tres lenguas vecinas compartan la imagen no demuestra que la historia de Almagro sea falsa, pero sí que no hace falta un conquistador tuerto para explicarla: perder un ojo es una forma universal de exagerar un precio.
El inglés eligió otras partes del cuerpo: «cost an arm and a leg», costar un brazo y una pierna. Es una expresión estadounidense y bastante reciente. The Phrase Finder localiza el primer ejemplo en diciembre de 1949, en el periódico The Long Beach Independent, y desmiente otra leyenda popular: que los pintores cobraban los retratos según cuántos brazos y piernas aparecían.
¿Se usa igual en México, España, Argentina y Colombia?
Sí. Es una de esas frases que se entienden en cualquier país hispanohablante sin explicación. La recogen medios de España, como Muy Interesante, y de Argentina, como La Gaceta o DEF, siempre con el mismo sentido de precio desorbitado.
Lo que cambia de un sitio a otro son las alternativas que conviven con ella, como «costar un Perú», que los diccionarios recogen como sinónimo. El cuerpo humano es una fuente inagotable de expresiones en español: los ojos aparecen también en frases como «hacer la vista gorda», que nada tiene que ver con el dinero.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa costar un ojo de la cara?
Que algo es muy caro o que exigió un gasto enorme. La RAE la define como «ser excesivo su precio, o mucho el gasto que se ha tenido en ello». También se usa para esfuerzos muy grandes.
¿Es verdad que la frase viene de Diego de Almagro?
Almagro sí perdió un ojo hacia 1524-1525, pero ninguna de las fuentes que cuentan la historia cita un documento en el que usara la frase. Es una explicación posible, no comprobada.
¿Se dice «un ojo» o «los ojos» de la cara?
Las dos formas son correctas. El diccionario académico recoge «costar algo los ojos, o un ojo, de la cara». También existe la forma enfática «un ojo de la cara y parte del otro».
¿Cómo se dice costar un ojo de la cara en inglés?
El equivalente es «to cost an arm and a leg», costar un brazo y una pierna. Es una expresión estadounidense cuyo primer registro conocido es de 1949.
La próxima vez que algo te cueste un ojo de la cara, puedes contar la historia de Almagro, pero con la advertencia de que es una anécdota sin documento detrás. Lo comprobado es más modesto y más interesante: varias lenguas europeas llegaron a la misma exageración por su cuenta. Si te gustan estos orígenes, también puedes leer de dónde viene «dar gato por liebre».
Fuentes consultadas (7)
- Muy Interesante ¿Por qué se dice la frase «cuesta un ojo de la cara»?
- World History Encyclopedia Diego de Almagro
- La Gaceta Cuesta un ojo de la cara
- DEF Online Del dicho al hecho: el origen de «Costar un ojo de la cara»
- La langue française Coûter les yeux de la tête
- The Phrase Finder An arm and a leg
- Wiktionary costar un ojo de la cara





