
La leyenda asegura que el reino y la Torre de Londres caerán si los cuervos abandonan la fortaleza, y la atribuye a Carlos II en el siglo XVII. Las investigaciones de historiadores apuntan a un origen mucho más reciente, de finales del siglo XIX.
En este artículo
Qué cuenta la leyenda de los cuervos
La versión que recoge Historic Royal Palaces, la entidad que gestiona la Torre, es breve: si los cuervos dejan la fortaleza, caerán el reino y la propia Torre. Por tradición, Carlos II habría sido el primero en insistir en protegerlos tras recibir esa advertencia, y habría ordenado que hubiera siempre al menos seis.

La historia suele incluir un personaje secundario: John Flamsteed, el astrónomo del rey. Según se cuenta, se quejó de que las aves estorbaban sus observaciones desde la Torre Blanca. El rey habría querido deshacerse de ellas hasta que le avisaron de la desgracia que traería su marcha, y por eso habría decidido conservarlas.
Es un relato redondo: un monarca, una profecía, una fortaleza con siglos de historia y unas aves negras. Quizá por eso se repite tanto. Lo que falta son documentos de aquella época.
De dónde sale la historia: las versiones y la pista victoriana
En 2004, The Guardian publicó el trabajo de Geoffrey Parnell, historiador oficial de la Torre. Tras revisar registros de unos mil años, no pudo seguir el rastro de los cuervos más allá de finales del siglo XIX. La referencia más antigua que encontró era de 1895, en una revista de la sociedad protectora de animales británica, donde Edith Hawthorn hablaba de una pareja de cuervos que atormentaba al gato de la Torre.
Parnell tenía otra pista: al preparar una exposición sobre la colección de animales de la Torre, que incluyó leones, leopardos, monos y hasta un oso polar, los cuervos brillaban por su ausencia. Su hipótesis es que los primeros podrían haber sido mascotas del personal, en una época en la que estaban de moda tras el poema de Edgar Allan Poe. También sugirió que algunos pudieron ser un regalo del conde de Dunraven o de su hijo, por el juego de palabras con su título.
El autor estadounidense Boria Sax llegó a una conclusión similar por su cuenta, según The Guardian. Una reseña de su libro «City of Ravens» resume que no encontró pruebas de que los cuervos se establecieran formalmente en la Torre antes de finales del siglo XIX. En 1903, además, ya tenían un aire siniestro: Henry Thompson escribía sobre cinco cuervos domesticados «en ominosa proximidad» al lugar del cadalso.
Qué hay de cierto: lo documentado frente a la leyenda
Esta tabla separa lo que se cuenta de lo que han podido comprobar las fuentes consultadas:
| Lo que se cuenta | Lo que se sabe |
|---|---|
| Carlos II ordenó tener seis cuervos en el siglo XVII | Es una tradición. Parnell y Sax no encontraron respaldo documental de esa época |
| Hay cuervos en la Torre desde hace siglos | El rastro documentado llega a finales del siglo XIX; la cita más antigua de Parnell es de 1895 |
| El reino caería si faltaran | Parnell halló en los registros una anotación tajante: «no queda ninguno». La monarquía siguió en pie |
| Nunca ha faltado ninguno | The Guardian afirma que la Torre se quedó sin ellos en la Segunda Guerra Mundial; había de nuevo cuando reabrió al público, el 1 de enero de 1946 |
| Siguen ahí por voluntad propia | Solo en parte: el cuidador recorta algunas plumas de las alas para animarlos a quedarse, según Historic Royal Palaces |
Las propias fuentes de la Torre mantienen el matiz. Su web actual escribe «se dice» y «por tradición» al contar la historia. Cuando se publicó el trabajo de Parnell, una portavoz lo calificó de investigación muy interesante y comentó que era apropiado que los cuervos fueran una leyenda victoriana, ya que gran parte del aspecto actual de la Torre es de ese periodo.
Quién cuida hoy a los cuervos de la Torre
El puesto existe y tiene nombre propio: Ravenmaster, el «maestro de los cuervos». Lo ocupa Barney Chandler, un alabardero de la Torre que empezó en marzo de 2024 y que, según la agencia AFP, es la sexta persona en ejercerlo. Dirige un pequeño equipo que alimenta y vigila a las aves.

Historic Royal Palaces enumera hoy ocho cuervos: Harris, Jubilee, Poppy, Edgar, Georgie, Chaos, Henry y Poe. Es decir, dos más que el mínimo de la tradición. Comen dos veces al día ratones, polluelos, ratas y carne cruda, y la entidad pide a los visitantes que no les den comida, porque pueden morder.
Tampoco son unos guardianes muy disciplinados. La misma web cuenta que Munin voló hasta Greenwich y tuvo que devolverlo una persona siete días después, que George fue despedido por comerse antenas de televisión y que a Grog se le vio por última vez a la puerta de un pub del East End.
Por qué la leyenda vuelve cada vez que muere un cuervo
En enero de 2021, la desaparición de Merlina, que llevaba desde 2007 en la bandada, se contó en la prensa con la leyenda de fondo. En 2024 ocurrió algo parecido: Diario Occidente relacionó con la inquietud sobre la monarquía las muertes de Erin en 2022, Gripp en 2023 y Rex en 2024. Ese mismo texto señala que cada ave fue reemplazada pronto, y no aporta ninguna prueba de una relación con la Corona.
En realidad, esa sustitución muestra cómo funciona la leyenda. Los cuervos permanecen porque hay personas que los cuidan y los reponen, no porque el destino del país dependa de ellos. Ocurre con otras historias populares, como la de Walt Disney congelado: se repiten porque son buenas de contar, aunque los documentos digan otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos cuervos hay en la Torre de Londres?
Historic Royal Palaces enumera actualmente ocho: Harris, Jubilee, Poppy, Edgar, Georgie, Chaos, Henry y Poe. La tradición exige un mínimo de seis.
¿Los cuervos de la Torre pueden volar?
Sí. Según Historic Royal Palaces, todos pueden volar, aunque el Ravenmaster recorta de vez en cuando algunas plumas de las alas para animarlos a quedarse. Algunos se han marchado en el pasado.
¿Es verdad que Carlos II ordenó tener seis cuervos?
Es lo que dice la tradición, y la propia Torre lo presenta así. Los historiadores Geoffrey Parnell y Boria Sax no encontraron pruebas de la presencia de los cuervos antes de finales del siglo XIX.
¿Qué pasó con los cuervos en la Segunda Guerra Mundial?
Según The Guardian, la Torre se quedó sin ellos durante la guerra, y había de nuevo cuando reabrió al público en 1946. Otras crónicas dicen que sobrevivió uno y que Churchill mandó traer más, una versión que no se ha podido confirmar.
Quien visite la Torre de Londres puede ver a los cuervos en su zona del South Lawn. Vale la pena mirarlos sabiendo que su verdadera historia es la de una tradición relativamente joven, que hoy sigue viva gracias a un equipo que los cuida a diario.
Fuentes consultadas (6)
- Historic Royal Palaces The Ravens
- The Guardian Tower’s raven mythology may be a Victorian flight of fantasy
- Well-Read Naturalist Reseña de «City of Ravens»
- AFP en The Star Survival of Britain in hands of new Ravenmaster
- BAE Negocios Desapareció uno de los cuervos guardianes
- Diario Occidente Incertidumbre por muerte de cuervos





