El ombligo y su increíble poder de sanación

La primera parte que se forma de nuestro cuerpo después de la fecundación, es el cordón umbilical. Éste se une a la placenta y, durante nueve meses (266 días), alimenta, a través del ombligo al niño que se está gestando. Por lo tanto, el ombligo es el comienzo de un nuevo ser después de la concepción. Incluso el cordón es nuestro primer juguete, ya que, durante el crecimiento, el feto suele jugar con él, como se observa comúnmente en las ecografías.

Detrás del ombligo se encuentra la glándula de Pechoti, que, una vez cortado el cordón umbilical, queda con más de 72.000 conexiones a tejidos y órganos de todo el cuerpo. Todas las venas están conectadas al ombligo y la cantidad total de vasos sanguíneos que tenemos en nuestro cuerpo es igual al doble de la circunferencia de la tierra.

Tal vez sea por esa razón que, ancestralmente se ha utilizado el ombligo como ligamentos y conexiones sanguíneas a las partes internas de tu cuerpo.

El poder de sanación del ombligo

Ombligo de bebé
El ombligo es lo primero en formarse en el cuerpo humano | Fotografía de Getty Images

A través del ombligo, el organismo detecta que venas se han secado. Además, de acuerdo a prácticas milenarias, colocar fluidos en el ombligo hace que éste lo absorba, lo conduzca por ellas y las vaya abriendo.

Para cada dolencia se utilizan distintos aceites y/o líquidos, ya que, cada uno de ellos se aplica para malestares, dolores o síntomas diversos.

Algunos de los usos más eficaces

  • Para bajar la temperatura de un bebé, debemos colocar un hisopo embebido en alcohol o aceite.
  • Para resfriados, gripe o goteo nasal, utilizar un algodón embebido en alcohol.
  • Para dolores de estómago en los niños, colar unas gotas de alcohol o aceite y masajear suavemente por algunos minutos.
  • Para eliminar la mucosidad de las vías respiratorias y los pulmones, bronquitis, tos ferina e inflamación de las vías respiratorias superiores, utilizar aceite de tomillo diluido en aceite de oliva, aceite de coco o aceite de almendras, aprobado por la Comisión E de Alemania (guía terapéutica de plantas medicinales).
  • Para dolores en las articulaciones, aceite de sésamo.
  • Para mejorar la fertilidad, aceite de oliva o de coco.
  • Para labios secos o agrietados, aceite de mostaza. También efectivo para eliminar bacterias nocivas del intestino.
  • Para los dolores menstruales y calambres, usar un algodón empapado en brandy.
  • Para malestar estomacal, hinchazón, náuseas y problemas digestivos, mezclar aceite de jengibre y aceite de mostaza.
  • Para mejorar el flujo sanguíneo y el sistema inmunitario, aliviar el dolor de las articulaciones y curar el estreñimiento, utiliza una gota de aceite de casia diluido en cuatro de aceite de coco.
  • Para fortalecer y tonificar los músculos del corazón, relajar las arterias y las venas, reduciendo la presión arterial y como antiespasmódico, aceite de tomillo.
  • Para normalizar la presión arterial, la digestión y eliminar el exceso de agua, sal y toxinas de tu cuerpo, aceite de tomillo diluido en aceite de oliva.

Estas son algunas de las principales aplicaciones que pueden hacerse a través del ombligo. No obstante, pese a que, por ser productos naturales de uso externo no tienen contraindicaciones, debes tener la precaución de no ser alérgico o tener rechazo a algunos de los componentes y consultar a tu médico.

José De Marco
José De Marco
Redactor de Actualidad. Es corresponsal de Pueblos Asturianos en Asturias y colaborador de Ilusión Viajera. Antes pasó por distintos diarios argentinos y medios locales como el Diario La Nación. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires.

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