La abuela brasileña, Josefa Feitosa, luego de jubilarse decidió cumplir su sueño: recorrer el mundo. Vendió su casa, sus muebles y junto a su mochila se fue a recorrer el mundo. El primer destino de Josefa fue la India y de ahí a Francia, luego, pasó por Egipto y Vietnam.
A pesar de cumplir su sueño, sus tres hijos no estaban de acuerdo con ella. Ellos pretendían que después de jubilarse, Josefa iba a dedicarse a sus nietos y sería la encargada de cuidarlos mientras ellos trabajaban. Sin embargo, esa responsabilidad no estaba en los planes de Josefa.
El comienzo de un sueño

Esta mujer pasó toda su vida trabajando de funcionaria de prisiones, hasta que se jubiló en el año 2018, a sus 60 años. Su apodo es “Jo” y aprovecho el tiempo de tal manera que, en tan solo un año, recorrió varios países del sudeste asiático, entre ellos: Vietnam, Tailandia, Camboya y Malasia. Además, también estuvo en algunos de los mejores destinos al visitar países europeos como Francia, Irlanda y Austria.
Josefa es un ejemplo para las personas de su edad y gracias a esto tuvo entrevistas en la televisión y brindó notas en reconocidos periódicos de Brasil. Esto la convirtió en una «influencer de viajes» en Instagram, donde ya tiene más de 13 mil seguidores.
Hoy en día, hace campañas publicitarias, y también, brinda charlas acerca de cuánto ayudan las redes sociales a las personas mayores de 60 años. Queda claro que tiene coraje y determinación. Está cumpliendo su sueño de viajar por el mundo y se convirtió en una personalidad de su país natal.
Su decisión la llevó a recibir críticas de su familia

Lamentablemente, no todo es color de rosa para Josefa. Este sueño le está trayendo problemas con su familia, ya que no están de acuerdo con su deseo de viajar por el mundo. Cuando le comentó a sus hijos que había tomado la decisión de recorrer el mundo y conocer lugares increíbles, a su hija Lilith no le cayó bien esta noticia. Ella pensó que Josefa se iba a dedicar de lleno a sus nietos y los iba a cuidar a diario.
Desafortunadamente, para su hija, Josefa siempre ha tenido bien claro su deseo y así lo contó en una nota del periódico ‘O Globo’, donde aclaró: «las abuelas no son las encargadas de criar a sus nietos» (sic). En esta entrevista añade que, ella crió a sus hijos y ahora el momento les ha llegado a ellos.
Un final feliz para Josefa
Finalmente, Lilith aceptó la decisión de su madre. Josefa siempre mantuvo que no es por falta de amor o desapego a sus nietos. En consecuencia de ello, ahora es Lilith la que ayuda a su madre a organizar sus viajes.
Actualmente, la abuela brasileña tuvo que dejar de viajar debido a la pandemia. Sin embargo, tomó la decisión de volver a su país y seguir adelante con su sueño de viajar, pero esta vez, en su propia tierra. Además, también comparte momentos hermosos con sus hijos y nietos, que ahora los tiene más cerca.